miércoles, 5 de noviembre de 2014

TARTA DE CHOCOLATE Y PROFITEROLES DE NATA



He tardado en volver, pero aquí estoy con otro postre rico, rico. Como se suele decir más vale tarde que nunca. Quizás a partir de ahora publique muy poco, pero no dejaré de poner recetas, eso seguro.
Hoy os traigo una tarta muy fácil y riquísima.
Esta receta me la dió una clienta que vino a comprar los profiteroles para esta tarta, que acababa de ver la receta en youtube y le llamó la antención por lo sencilla y por la pinta de estar muy buena. Pues después de hacerla por primera vez hace un par de semanas vino dos veces más a por mas profiteroles, porque me dijo que les encantó a todos y que es muy sencilla de hacer. Así que yo me he animado a hacerla también, porque a mi lo "sencillo +  rico" me chifla. Yo también la hice con los profiteroles congelados que vendemos nosotros, yo trabajo en "Tiendas Gran Sol" una franquicia de congelados que sólo hay en Galicia (por ahora), así que los que no sois de aquí buscad en una tienda de vuestro pueblo o en unas grandes superficies.



Ingredientes:


Preparación:

Preparamos la base de galleta, triturando el paquete de galletas hasta hacerlas polvo. Derretimos la mantequilla y mezclamos con la galleta hasta formar una masa. La vertemos en el molde y con la ayuda de una cuchara la aplastamos cubriendo el fondo del molde.


Cubrimos la base de galleta con todos los profiteroles, colocandolos ordenadamente hasta cubrir totalmente el fondo del molde.



Vertemos en un cazo la mitad de la nata y la ponemos al fuego. Echamos el resto de la nata en un vaso y diluimos los dos sobres de cuajada. Vertemos la cuajada diluida en el cazo y revolvemos con unas varillas para terminar de disolverla. Cuando comience a hervir retiramos del fuego.
Partimos el chocolate en onzas y las vertemos en el cazo de la nata. Ponemos de nuevo el cazo al fuego, no muy alto, y revolvemos con las varillas hasta que el chocolate esté completamente derretido e integrado. Lo vertemos con cuidado encima de los prefiteroles y lo metemos en la nevera, mínimo 4 horas.

 
Después de cuatro horas en la nevera, ya está lista para ser decorada. Yo la decoré con virutas de chocolate blanco y con un par de profiteroles, partidos en trozos, que me sobraron.






 

¡De vicio!